domingo, 25 de diciembre de 2016

Séptima etapa, Añe - Nava de la Asunción 3DIC2016



Termina el 2016. 3 de diciembre y hacemos otra etapa. Amanece en Segovia un día frío pero muy luminoso. Magnífico para estar con la familia y para andar. Andar, hacer camino. Disfrutar de Castilla, de Tierra de Pinares, de tus pensamientos, del Camino.



Empezamos en Añe con destino a Nava de la Asunción. Teníamos medio que la espera para llevar los coches a Nava se hiciera dura, pues el único bar que hay en el pueblo de partida no teníamos esperanza de encontrarlo abierto, pero sí, increíblemente estaba abierto. Bueno, no estaba, pero Gema, que es una valiente, llamó y dentro estaban preparando tortillas y nos dieron café y tostadas con lo que la espera se nos hizo corta. Este día tuvimos compañía. Se unieron al grupo de Camiprimos dos amigos Chema y Marta, que les gusta andar y esa zona no la conocían, así que nos acompañaron los casi 25 km que nos metimos para el cuerpo.

Cuando volvieron los conductores nos pusimos en marcha y desde la plaza del pueblo tomamos dirección Santa María la Real de Nieva.
Cruzamos el río Moros y empezamos a caminar por tierras castellanas con hielo en las umbrías y sonrisas en las caras.

Nos perdimos un par de veces por culpa de señales caídas en el camino y tuvimos que atronchar entre tierras recién aradas y pedruscos, y andar por caminos sin señales, pero se veía Santa María y era una buena referencia.

Llegamos no muy cansados a Santa María y nos damos un pequeño respiro que aprovecho para buscar un sitio que nos sellen las credenciales, pero ni en el ayuntamiento, ni en la catedral ni en ningún sitio tenían el sello del Camino, por lo que recurrí al bar de la plaza y una cañita cayó mientras tanto.

Salimos de Santa María la Real de Nieva y es curiosa la salida pues queda a la derecha la plaza de toros y el edificio es muy chulo.
El camino está muy bien indicado y te lleva directo a "Tierra de Pinares". Muchos kilómetros entre pinos resineros con sus marcas y sus cicatrices. En esta época están en reposo y parece que están abandonadas las explotaciones, pero no. Siguen en activo y en cuanto se acerque la primavera volverán los resineros a trabajar los pinares.


Hacemos un alto para comer entre pinos y a los pies tenemos un calendario hecho con palos de ramas de los pinos. Nos apretamos los bocatas y las chocolatinas y retomamos fuerzas para continuar la etapa que sigue entre pinares hasta que vemos aparecer los primeros tejados de Nava de la Asunción.
Los últimos kilómetros se hacen largos, pero llegamos con buen ánimo a una población que nos sorprende por grande y con muchos bares.
Coincide la llegada con un partiducho de fútbol que tiene colapsado todos los bares del pueblo. Nadie lo entiende, pero así es la vida y tenemos que buscar uno en donde no lo televisen y en el que nos pongan unas cervecitas y unos pinchos. La espera de los conductores se hace larga, pero con buena compañía se pasa mejor.
Con las pilas cargadas empezamos a planificar la próxima etapa, que será doble. "Primer noche fuera".



6 comentarios:

Muchas gracias por participar :-)